miércoles, 18 de noviembre de 2015

De Heroes y Villanos



De cara al balotaje del 22 de noviembre, el sociólogo Agustín Pérez Marchetta analiza algunas dimensiones que permiten caracterizar la coyuntura electoral y avizorar los rumbos políticos de nuestro país.
Durante gran parte del siglo XIX y XX en el mundo “occidental” se trabajaron nuevos imaginarios que permitieran aglutinar  a la mayoría de las personas en nuevos colectivos en donde la razón, la ciencia y la técnica estuvieran a la orden del día. Autores como Foucault o Benedict Anderson nos asombraron con su análisis de las infinitas posibilidades que despierta los mecanismos de las maquinarias estatales. Es así que se crearon fronteras, mapas, censos, mitos nacionalistas, guerras y monumentos, buscando proyectar ideales colectivos que permitieran coercionar las poblaciones y establecer identidades grupales más allá de las heredadas de tiempos pasados.
 Esta lógica nacionalista prevalece en nuestros imaginarios, resquebrajándose lentamente a medida que el mundo se interconecta y globaliza, en donde surge otra lógica, la idea de un mundo cosmopolita, conectado con diferentes lugares del globo, en donde las personas pueden viajar y establecer relaciones con diferentes personas del mundo. Ante esta tensión entre nacionalismo y mundialismo surgen los regionalismos, en donde por el lugar que nos toca, Argentina entra dentro de lo que se conoce como la patria grande, América latina.
 Teniendo presente lo nacional, regional y cosmopolita los dos candidatos de cara al balotaje responden a diferentes lógicas: mientras Scioli busca hablarle todos los argentinos, buscando una fraternidad latinoamericana, Macri se concentra en hablarle a esos ciudadanos que se sienten parte del mundo, haciéndoles saber que estamos desfasados, desconectados, en donde es necesario volver a establecer diálogo con los organismos internacionales, para que la Argentina tome el lugar que le corresponde y dejemos de ser el país bananero en el que nos hemos convertido. Durante mediadios de noviembre, yendo puerta a puerta preguntando a los vecinos el porqué de su voto, una chica que estaba decidida por elegir a Macri nos decía: “mi familia no salió beneficiada, nosotros trabajamos con filtro y nos estanco esto de las importaciones […] una amiga mía viajo a Japón por una beca y dice que allá todos nos ven re mal porque tenemos a un vicepresidente procesado”. El imaginario de ciudadano de mundo opera en cierto sentido, quedando la Argentina “mal” frente al resto, lo cual es una vergüenza para la identidad colectiva en donde algunas personas depositan sus representaciones.
 Ser ciudadano del mundo no es una manera errada de pensar (es más, si todos tuviéramos esta lógica estaríamos más cerca de identificarnos como humanidad que como meros países). Pero, ya no en términos semánticos sino en términos políticos, esto significa que todo aquel que no esté en sintonía con esta forma de pensamiento queda automáticamente relegado a ser un ciudadano de segunda categoría (hasta se podrían establecer círculos y escalones de ciudadanía desde esta perspectiva). Eso quiere decir que gran parte de los argentinos quedarían afuera: estibadores, mineros, empleadas domesticas, monotributistas, zafreros, manteros y todos los que no entran dentro de los estándares de la sociedad capitalista de consumo.
 Cambio de conciencia vs. Cambio de modelo
 En términos mediáticos publicitarios las estrategias de campaña son muy disímiles. En un principio, Daniel Scioli apela a un bagaje desarrollista basando gran parte de su discurso inicial en las conquistas del modelo. Mauricio Macri propone cambiar, pero girando el discurso y sosteniendo lo que se hizo bien. Actualmente la batalla política simbólica gravita más sobre el discurso del cambio.
 ¿Por qué? Porque la hegemonía (y por consiguiente legitimidad) que supo conseguir el kirchnerismo se fue desgastando con el paso de los años y actualmente se para desde un discurso más estatista y nacionalista, dejando de lado las organizaciones sociales y las clases medias incluidas desde la lógica de consumo. Esto es observado por las industrias culturales y los medios de comunicación, los cuales exacerban las figuras públicas de los mandatarios, logrando el odio y resentimiento de una gran mayoría de la población para con figuras públicas. Un claro ejemplo de ello es el apodo “la Yegua” en donde además de la dimensión política, se alza la xenofobia, machismo y el racismo de la población Argentina.
Esto elementos combinados con que una parte del electorado de menos de 30 años que no vivió la última dictadura y no recuerda bien los gobiernos de Menem, permite que sea pausible y verosímil elegir democráticamente a la derecha Argentina. La derecha que antes entrara a los golpes a la casa de gobierno, actualmente es democrática y compite en elecciones.
Por último el renacimiento de la dimensión política en términos simbólicos permite que actualmente las personas incorporen la política en su vida cotidiana, que cada cual adosa en mayor o menor medida: desde las redes sociales, los programas de chimentos, los mitines políticos y los actos públicos. Esta resurrección de la vida política invita a luchar y cada cual elige la causa que le parece más justa. El Pro creció al clamor del clima de época y a diferencia de tiempos anteriores, apuesta a una ciudadanía comprometida y activa para gobernar.
 En términos políticos militantes es un tiempo de efervescencia política, en donde grandes colectivos se desdibujan y empiezan a asomar otros. El cambio de conciencia es positivo pero desde un análisis estratégico pensado desde el campo popular la opción que brinda el PRO en términos políticos significa un salto al vacío: la preocupación no es ya el pueblo argentino, ni la inclusión ni los derechos humanos. Los colectivos son más acotados, la mirada es más internacional y los problemas financieros más urgentes.
 En la mitología griega las soluciones eran encarnadas por héroes quienes salvaban al mundo de los villanos. Actualmente, desde una visión política moderna comprometida con la realidad del otro, el colectivo es el héroe quien se ve asediado por los intereses individuales. Queda en nosotros encarnar el espíritu heroico y posicionarnos en el mundo a través de la acción política y salvarnos así de nuestros propios villanos modernos: el egoísmo, individualismo y materialismo imperante.
 Los cambios son necesarios  pero dentro de una lógica donde se garanticen umbrales de dignidad y ciudadanía para todos los sectores sociales de la argentina.. Si gran parte del electorado esta esperando un héroe que salve a la argentina, sepan que hay muchos villanos de capa esperando la oportunidad para asaltarnos de improvisto. Las decisiones políticas, los modelos, las luchas no solo se producen con la figura de un gobierno si no sintiendo cada injusticia como propia y luchando por ello.
publicado en cuarto poder 16/11/2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

¡Avanti! ¡Forza! ¡Kallpa!

El que no lucha no vive
Que levante la mano quien no se embarró en política?
Quien nunca se puso una camiseta y salio a la cancha a descoserla
A los que pelearon varios partidos y ahora quieren una oportunidad más
A los que ya les duelen las piernas de tantas patadas en los tobillos
Que levanten las manos todos
Porque hoy les toca ser parte de la historia

La historia que ya no se escribe a sangre y fuego a través de acciones y discursos, usando la palabra, los medios, la prédica y la escritura.
Todo recurso pacífico
Que permita intentar convencer al otro que un mañana mejor es posible
Que la patria somos nosotros,
Todos los que habitamos el suelo Argentino
A la Democracia cada uno la constituye en su fuero intimo
Y algunos tenemos la necesidad de sacarla hacia afuera.

¡Piu Avanti!
¡Jallalla!

viernes, 1 de agosto de 2014

Amor y gloria, política y fama

Tenia la oportunidad de hablar de amor y de gloria, de política y fama. Podía ser objetivo y hablar del universo o ser subjetivo y decirr desde adentro.
tenía la oportunidad y muchas veces la desperdiciaba
Otras le metía como un campeón jajaja

Humanos al fin

Me dieron alas y balas
anduve por campos hemosos y de exterminio
me diste tu sonrisa y tu espalda
te di mis silencios y mis ganas.
Nos amamos. Lloramos y reímos
Ahora somos demasiado humanos,
tanto que no sabemos que hacer
con nosotros mismos

Jauría Urbana

Y un día los perros tomaron la ciudad, nadie sabe de donde llegaron ni como se organizaron, pero en las diferentes plazas de Salta se apostaron.
un día se fueron, nadie sabe si fue la unidad antirrábica, la asociación de gatos organizados o simplemente un cambio de estación, pero ya no están.
Allá a lo lejos, se mueven colas y escuchan ladridos

Sensación

La marabunta de posibilidades hizo carne en mí entonces me vi atrapado en lo que todo lo que alguna vez imagine ser y no fui. Paf! Patada al pecho, en medio de la hecatombe la vida se me atravesó entre los ojos.

No había muchas antelaciones ni presunciones a lo que iba a acontecer, de un momento a otro el cuerpo repentinamente se transformaba en lo que todos estaban sintiendo.

viernes, 4 de julio de 2014

“La democracia social, orgánica y directa es el único camino para organizar la comunidad” Ricardo Vely

Ricardo Vely, pensamiento nacional de pura cepa dictará curso en la casa de Yayo Pérez Torres


Mañana 4 de julio a las 16:30 en Caseros 50 se llevará adelante el curso de Formación permanente de cuadros. El mismo es dictado por la Academia Cristina Fernández de Kirchner, cátedra Alejandro Álvarez, el militante Ricardo Vely, actual normalizador del Partido Justicialista de Misiones. Llevará adelante un tramo del módulo de fe y política. El objetivo de la academia es lograr el trasvasamiento generacional y por otro continuar con la revolución en paz. La revolución que encabezará el general Perón y los cuadros que se formaron al calor del peronismo quieren pasar el testimonio a las próximas generaciones.
La única garantía para que el proceso Nacional y Popular continúe, para garantizar la grandeza y felicidad del el pueblo, para la construcción de la patria verdadera.
El curso fue replicado en San Luis, Formosa, Buenos Aires (La plata, Ituzaingó y Morón). Mañana es el turno de nuestra provincia
El curso abarca no solo la teoría sino también la práctica. Desde la academia afirman que el docente verdadero es el pueblo, por lo que el curso incluye la misión de acercarse al pueblo, escucharlo, ya que se aprende desde la escucha.
El político y militante Ricardo asevera que afirmar nuestras raíces, saber de dónde venimos, nuestra historia, nuestra fe y los modos argentinos de resolver los problemas cívicos, buscando impulsar el crecimiento de la Nación. Acá una pequeña entrevista.
P: ¿En el curso buscan afirmar la relación entre fe y política, por qué?
Ricardo Vely: La concepción de fe y política reconoce la necesidad de vincular al hombre con la trascendencia. Los hombres y los pueblos desvinculados con la eternidad carecen de la visión suficiente para conducir el derrotero de los pueblos. Se vuelen tácticos e incapaces de proyectarse en el tiempo, se quedan pensando en el día a día en la alianza espúrea, en la inmediatez. Un poco de táctica más otro poco de táctica no da una estrategia. Es imposible realizar una táctica eficaz si no se encuentra en el marco de una estrategia. El ejemplo es Perón, en la década del  40 proyectaba para el 2000, por ejemplo el concepto de trasvasamiento, se enterro el año 50 en la capital [Buenos Aires] para ser desenterrado en el 2000.
P: ¿Qué opina del kichnerismo, adhiere a las dimensiones del peronismo?
Ricardo Vely: Más que del kichnerismo quiero hablar del gobierno peronista actual. Tiene méritos indudables, por citar algunos el desendeudamiento. Eso solo ya justifica su presencia entre los argentinos por tres mandatos. Pero además como todo gobierno peronista reconoció necesidades y creó derecho. Asignación universal como símbolo del conjunto de políticas en el campo social y laboral. Y el otro gran objetivo es la distribución de la renta interna de forma equilibrada entre el capital y el trabajo. Otro aspecto trascendente es participar activamente en la construcción de la patria grande, por ejemplo UNASUR, CELAC, ETC. Indispensable para sostener el proceso de construcción independiente para el proceso de construcción nacional.
Argentina es desde ya hace un tiempo, un país que encabeza la lucha contra la usura del capital internacional (el verdadero enemigo de los pueblos), a nivel continental y mundial, por eso su ejemplo es seguido en muchas latitudes.
P: ¿Si tuviera que hacerle una crítica sería…?
Ricardo Vely: Más que crítica son los aspectos que faltan. Lo que queda por hacer tiene mucho que ver con el legado de nuestro ultimo conductor [peron]: la comunidad organizada. Es menester promover todas las formas de organización de la sociedad.

 La democracia social, orgánica y directa es el único camino para organizar la comunidad.  Cuando dos o más argentinos toman decisiones, estamos recorriendo el camino de empoderamiento de la sociedad, no solo de las políticas nacionales sino también del destino de la patria, ya que el estado actual, que es de carácter liberal, por más buena voluntad es incapaz de alcanzar a responder sobre las necesidades profundas de nuestro pueblo. Un ejemplo sencillo es las madres contra el paco, cuestiones que el gobierno no puede resolver la sociedad lo hace.